El invierno es el nuevo verano

¡La Primera Dama seguro que da su aprobado!

Gracias a la crisis económica y el calentamiento global respectivamente, el mundo y las estaciones del año se han vuelto patas arriba. Por eso mi propósito para el año nuevo que llega, 2011, es completar este mundo al revés y ¡hacer del invierno el nuevo verano!

Acepto que mi propuesta tiene algo de Alicia en el País de la Maravillas, pero tenéis que admitir que es una idea bastante radical y que no ha recibido bastante atención en la prensa y a nivel internacional.

Pero todo eso está a punto de cambiar. Hasta ahora no he podido comentaros nada – por razones de seguridad – pero hablé de mi propuesta con FLOTUS durante su visita a Malaga en Agosto, y por consiguiente mi idea ahora goza de la aprobación súper importante de la Casa Blanca. ¡Y aquí lo leísteis primero!

Por si no lo sabíais, FLOTUS es el acrónimo que se utiliza para denominar a la Primer Dama de los Estados Unidos (First Lady of the United States), actualmente la Señora Obama, y a esta le entusiasmó mi idea.

Resulta que Michelle ha estado buscando una buena causa a la que apoyar y en la que enfocar su primer mandato junto a POTUS, Barack para sus amigos. Y por fin la ha encontrado.

Organizar un encuentro entre las dos fue por supuesto una pesadilla logística. Primero ambas tuvimos que consultar nuestras apretadísimas agendas e identificar un hueco aceptable para las dos. Nuestras asistentas personales trabajaron día y noche hasta conseguirlo – y hay que decir a su favor que llegaron a la conclusión mutua de que el 8 de agosto era la fecha más auspiciosa.

Luego tuvimos que asegurarnos de que nuestra pequeña tête-à-tête se mantuviera bien lejos de las cámaras entrometidas del paparazzi – lo cual no es tarea fácil.  Y luego pensé: ¿Me pego un salto en helicóptero hasta Villa Padierna para tomarme un vaso de agua mineral de lujo con la Primera Dama, su séquito de 60 empleados, 300 agentes de policía y 70 agentes de servicio secreto? ¿No seríamos demasiados? El ruido no nos dejaría pensar. O aún peor, ¡tardarían demasiado en servirnos!

La segunda opción, y en mi opinión mucho más atractiva, era quedar con Michelle en la sala privada del Restaurante Buenaventura – que ya figuraba en su itinerario – y discutir nuestros planes mientras degustábamos delicias de marisco fresco, pescado esa misma mañana del mediterráneo. Esa era mi preferencia. Parecía un plan muchísimo más íntimo.

Y entonces de repente – quien me lo hubiera dicho – ¡la familia real española lo destrozó todo! Bueno, eso no es del todo justo. En realidad hubo buenas noticias – y malas noticias… Como ya sabéis, no me ando con rodeos, así que os cuento primero las malas noticias: El Rey Don Juan Carlos y la Reina Sofía decidieron que el 8 de agosto era una fecha auspiciosa para ellos también – y que ese era el día en el que iban a encontrarse con Michelle.

¿Y las buenas noticias? La buena noticia era que como consecuencia de la decisión real, no tuve que irme lejos para mi reunión con FLOTUS. La familia real decidió que su encuentro debería tener lugar en el palacio veraniego de Marivent, aquí en Mallorca – y Michelle me mandó un sms en código secreto diciéndome que no viniera a la península; que se venía ella a la isla.

Así que el 8 de agosto, se celebraron dos reuniones de alto nivel en Mallorca – no una.

Tras una sesión fotográfica en las terrazas de Marivent con el Rey Juan Carlos, la Reina Sofía y su elegante nuera, la Princesa Leticia, Michelle y su hija menor, Sasha, pudieron esquivar a sus guardaespaldas y encontrarse conmigo para un almuerzo informal en el establecimiento anteriormente conocido como Fosh Food (que ahora se llama Tasca de Blanquerna)…y eso no lo sabe mucha gente. 

Vestidas de manera informal, luciendo unas grandes gafas de sol en todo momento, podríamos haber sido cualquier grupo de turistas bien vestidas en la esquina del restaurante. Nadie nos miró dos veces, menos mi asistenta personal incondicional, Eva, quien estuvo pendiente de nosotras durante toda la comida. (Nos hubiera gustado invitado a la familia real, sobre todo a Leticia, pero pensamos que nos reconocería demasiada gente.)

Aún no ha habido ningún comunicado oficial, pero la Primera Dama dijo que estaba de acuerdo conmigo y que mis sugerencias eran bastante «obvias».

Acordamos que el invierno debería proclamarse como el nuevo verano, por las siguientes razones:
– El calentamiento de la tierra ha hecho que los veranos sean demasiado calurosos – con más gente muriéndose cada año como resultado de las temperaturas.
– El movimiento masivo de grandes grupos de turistas hacia zonas que no están bien preparadas, provoca muchos problemas ambientales – sobre todo la escasez de agua.
– La ‘huella de carbono’ dejada por los millones de pasajeros de avión entre los aeropuertos del mundo (sin hacer mención a aquellos que viajan en coche etc, para llegar a los aeropuertos) es un precio demasiado elevado que pagar para pasar dos semanas en la playa.
– Aunque a nadie parece importarle, todos sabemos que estancias prolongadas en el sol provocan el cáncer – y las incidencias de  cáncer de piel siguen creciendo.

Va a tardar lo suyo, pero lo que necesitamos es un cambio de cultura – y los cambios de cultura son el trabajo de visionarias como FLOTUS y yo.

Dentro de diez años, la mayoría de las personas trabajarán durante todo el verano, y cuando no estén trabajando se sentarán en la sombra leyendo de sus iPads. Y en esos momentos de descanso, esperarán ilusionados a que llegue.. ¡el invierno!

Y en invierno haremos todos las maletas y emprenderemos el viaje – de manera civilizada y esparcida durante varios meses, no todos a la vez – hacía las pistas de esquí, las ciudades eternas, y las islas de sol como Mallorca – que para entonces será más atractiva y sostenible que nunca.

Se tratará de un cambio progresivo, liderado por gente bien intencionada, pero poco a poco la idea de todo el mundo yendo de vacaciones en verano parecerá… curiosa, poco-probable, casi cómica. Hace mucho tiempo que el invierno supera al verano como temporada de fiestas, con Navidad y Año Nuevo y castañas asándose en las hogueras… ¡Felices Fiestas!