Moda Ecológica con Estilo

Una entrevista con la diseñadora de moda Raquel Arañón

Últimamente las estrellas de cine y los famosos apuestan por la moda reciclada o estilo Green. Bolsos y carteras hechos con envoltorios de caramelos y latas de refrescos,  collares y pulseras hechos de embalajes metálicos, vestidos elaborados con sábanas de hospital, chaquetas de telones viejos de antiguos teatros o incluso los bolsos de Victoria Beckham elaborados en neumático reciclado. La moda reciclada gana adeptos y eso lo sabe Raquel Arañon.

Diseñadora de moda y creativa, en la actualidad trabaja como profesora de estilismo en la Escuela Superior de Diseño de las Islas Baleares y desde hace unos meses es ‘cool-hunter’ para www.oviedotrend.com – un blog donde se plasma la moda de la calle, los ‘trendsetters’ de verdad que marcan la tendencia.  Junto con sus alumnos y en el papel de creativa y coordinadora, han llevado a cabo ya tres colecciones maravillosas, la primera llamada “Comete la moda” en la que se elaboraron vestidos con gominolas y nubes que eran autenticas obras de arte efímero, la segunda “Burbujas de Cine” en la que el material a utilizar era papel burbuja, un proyecto que vino a su cabeza a través de un sueño y que Raquel reconoce que la emocionó mucho, ya que una vez finalizado era exactamente tal cual lo soñó – algo que a menudo les ocurre a los grandes genios –  y la tercera “Cassette Dressing” que resultó en una colección de alta costura a partir de más de 1000 cintas de cassettes de los años 60.

¿Cómo se te ocurren estas ideas?
Mi lema creativo es fundamentalmente descontextualizar el material: sacarlo de contexto al límite. Siempre he sido diseñadora pero no me atrae nada trabajar con tela, lo que me encanta es reciclar y hacer cosas creativas que llamen la atención.  Con el grupo de diseñadores, creamos un nuevo material a partir de una idea mía y lo tratamos como si fuera tela. También lo desarrollo desde la perspectiva de una obra de arte. Todo lo que es un reto creativo me genera muchísima adrenalina.

Y ‘‘Cassette Dressing’’, todo un homenaje a un producto ya en desuso.
A la idea del cassette llevaba un año dándole vueltas.  Llevo 17 mudanzas en mi vida y siempre transportaba tres cajas grandes enteras con unos 400 cassettes que ya no utilizaba, así que pensé que mucha gente debía tener los cajones de su casa llenos de ellos. Lo curioso es que cuando quisimos conseguir más, nadie quería desprenderse de ellos.  El cassette me recuerda un momento muy dulce de mi infancia, y las vacaciones; coincide su uso con un momento de la historia de España muy importante, y las canciones suelen ser conocidas por todos y aun siguen presentes en la historia musical.  Supongo que al resto de la gente le pasaba lo mismo. Quizás por eso la exposición tuvo un éxito de gran dimensión incluso a escala nacional.

¿Cómo se trae un cassette a clase y se les dice a los alumnos que van a  hacer una colección con ellos?
Tengo una capacidad creativa que me desborda, así que simplemente desmonté un cassette y se desarrolló solo. A pesar de ello, investigué y experimenté varios meses y cuando tuve todos los problemas resueltos, les propuse la idea a mis alumnos, empezamos a trabajar, y salió la colección. Se trabajó con las cajas, las cintas, la carcasa, los tornillos, los carretes y las caratulas a las que se les dio una capa de látex para darles más consistencia y  un aire más retro.

El resultado auténtica Haute Couture.
Está muy elaborado: se tejió la cinta con agujas, se usó el calor para deformarlos y obtener volúmenes, se metieron en el horno para cambiar color y forma, se hizo un estudio del material y se cosió a mano y a máquina. Y  lo más importante, se puede vestir perfectamente porque está todo patronado en talla 38 y se trata realmente como alta costura.  Los diseños tienen todo tipo de influencias, desde los años 60 hasta algo que podría llevar Lady Gaga. Durante la exposición se puso la música de las cintas utilizadas, los asistentes bailaban y cantaban, realmente música que podía vestirse. Fue todo un homenaje a la época y al cassette creado en Alemania en los años 60.

¿Debería haber una asignatura de reciclaje para la moda?
Totalmente, lo que me parece realmente ecológico es reciclar y además cada vez hay más basuras y en ella hay muchos materiales que se pueden aprovechar para hacer un montón de cosas, muebles, ropa, decoración, y más – hay infinitas posibilidades con material ya existente.

De hecho las grandes firmas empiezan a aplicar el lema de que aquí no se tira nada, todo sirve y todo vale.
Si, el papel burbuja por ejemplo, es un material que se deshecha cada día a metros, y sin embargo tiene una inmensa versatilidad. De ahí los complejos vestidos que surgieron en “Burbujas de Cine”. Todos los diseños de estas dos colecciones de reciclaje son únicos. La nueva moda ‘green’ aprovecha todo lo que antes tirábamos a la basura. También se puede hacer un bolso con unos jeans antiguos. Tan fácil como eso. El objetivo es hacer algo útil haciendo moda al mismo tiempo. Es darle una nueva vida a algo ya existente.

Participantes de la especialidad de diseño de moda de la escuela superior de diseño de las Islas Baleares que realizaron “Cassette Dressing”: Elisa Carriches, Constanza Cechetto, Victoria Fuertes, Elsa Garcia, M. Leyre Mahillo, Diana Mendoza, Gemma Méndez, Juan Antonio Molina, Silvia Armirez , Omara Royo, Yamay Blanco, Ainhoa de la Iglesia, Marta Morey, Jurena Muñoz, Mariana Puente, Gemma Reche y Bibiana Román.