
Situada en la zona de Levante, en Mallorca, Casa Eliana es la reinvención de un antiguo rancho en una cálida y contemporánea vivienda familiar. La responsable del proyecto Cristina Amengual, de dioh!, en estrecha colaboración con los dueños Toni y Eliana, se propuso preservar la esencia rústica de la propiedad y, al mismo tiempo, crear un refugio para la vida familiar moderna. Los tejidos naturales, las texturas orgánicas y una relajante paleta de colores neutros definen los interiores, equilibrados con muebles cuidadosamente seleccionados y detalles artesanales. El resultado es un hogar que invita al descanso, la creatividad y la convivencia, ofreciendo un diálogo armonioso entre la tradición rústica, el diseño contemporáneo y el paisaje mediterráneo circundante.
Una entrada acogedora
El viaje por el diseño comienza incluso antes de entrar. En la entrada, un conjunto de Dareels, con cojines, jarrones y texturas naturales, se integra a la perfección con el olivo y la fachada de piedra, conectando inmediatamente la casa con el paisaje. Este espíritu continúa en la sala de estar, donde un sofá de Organic Design y una lámpara con flecos de Peralta Vidal crean un ambiente cálido y acogedor.
“El salón, el comedor y la cocina forman un único espacio abierto que respira frescura y luz”, explica Cristina Amengual. Aquí, las piezas de Vical, Dareels y Vincent Sheppard se combinan para crear un ambiente aireado pero a la vez sólido. Las vigas de madera del techo y las amplias aberturas realzan el carácter natural, mientras que la iluminación a medida garantiza que la casa transmita serenidad y alegría.
Espacios familiares personalizados
Para Tonia y Eliana, Casa Eliana tenía que ser tan funcional como inspiradora, un lugar donde cada miembro de la familia tuviera espacio para crecer. Las habitaciones de los niños reflejan esto a la perfección. El sereno espacio de su hija cuenta con ropa de cama de Dareels, mientras que la habitación de su hijo combina un divertido papel pintado con ropa de cama de Bed&Philosophy y muebles a medida de Jotajotape, diseñados para optimizar el almacenamiento y adaptarse a medida que crece.
En todo el conjunto, los tejidos naturales, los grandes espejos de madera recuperada y las sutiles texturas unen los interiores, creando cohesión sin sacrificar la individualidad. En la suite principal, una bañera independiente aporta una calma similar a la de un spa, mientras que los tejidos y la iluminación cuidadosamente combinados invitan al confort diario.
Como reflexiona Amengual: “Nuestro objetivo era mantener vivo el espíritu del rancho, al tiempo que proporcionábamos a la familia un hogar que resultara fresco, funcional y profundamente personal”. El resultado es Casa Eliana, un refugio rústico contemporáneo donde la autenticidad, la creatividad y la vida familiar florecen en armonía.
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