Mallorca Startups, plataforma de apoyo para creadores

Mallorca Startups afirma: “Aquí hay mucho espíritu emprendedor”

Los creadores de Mallorca Startups, una plataforma de apoyo a jóvenes emprendedores, son tres alemanes que llevan años viviendo en Mallorca: Christian Bolz, Fabian Roschig y Gerry Haag. Su objetivo es ayudar a los emprendedores para que sus iniciativas empresariales prosperen y ponerles en contacto con inversores interesados en financiar sus proyectos. Dicho de otro modo: es como si estuvieran ejerciendo de ¡casamenteros! La inscripción en Mallorca Startups es gratuita y más de 1.300 personas se han registrado en la plataforma desde que ésta se creara en marzo del año 2016. “Mallorca Startups se ha convertido en una referencia para los interesados en crear una start-up en la isla”, dice Christian Bolz (40), uno de los fundadores del proyecto.

Mallorca atrae a mucha gente creativa. Quieren salir de Berlín, Barcelona o Londres y vivir una vida diferente, una vida junto al Mediterráneo”, añade Gerry Haag. Con 54 años, ha sido directivo de Amazon, el gigante de Internet, además de haber hecho otros trabajos. “La isla tiene potencial; ¡aquí hay mucho espíritu emprendedor!”, apunta. ¿Y qué le llevó a poner en marcha esta iniciativa? “Cuando era joven, también recibí ayuda”, nos cuenta. “Es muy satisfactorio poder pasar el testigo de tu experiencia. Todos queremos hacer algo por nuestra sociedad, mejorar las cosas”. Con ese fin, los tres creadores de Mallorca Startups invierten entre el diez y el veinte por ciento de su tiempo en el proyecto, sin ganar ni un céntimo por su trabajo.

Al principio, los jóvenes que emprenden suelen necesitar, entre otras cosas, apoyo profesional, intercambio de impresiones con gente que piense como ellos y contactos con inversores. Eso es precisamente lo que facilita Mallorca Startups, sobre todo para iniciativas orientadas al mundo digital o tecnológico. “Puede que no seamos el lugar adecuado para alguien que quiere poner una tienda de ropa”, aclara Haag.

Se organizan encuentros, los llamados meet-ups, cada dos meses y a ellos suelen acudir unas cien personas. Mallorca Startups también invita a directivos con carreras destacadas para que expliquen sus experiencias, sin obviar los errores que han ido cometiendo mientras hacían camino. “Además invitamos a grandes inversores. Hasta el momento, han venido desde los Países Bajos y la Península”, concreta Fabian Roschig (33), el tercero de los fundadores de la plataforma.

Asisten a los encuentros personas innovadoras de diferentes nacionalidades, la mayoría de ellas residentes en la isla. “Además de españoles – indica Roschig – hay alemanes, británicos, franceses, neerlandeses, noruegos, daneses, estonios, canadienses y sudafricanos”. Con frecuencia proceden de sectores relacionados con las tecnologías turísticas y Mallorca es un lugar ideal para ellos. Ello no obsta para que también se contemplen otra clase de actividades, por ejemplo las vinculadas con la sostenibilidad. Y todo el mundo habla inglés, así que no hay problemas de comunicación.

Mallorca Startups también organiza encuentros informales para hacer contactos mientras se practica el senderismo por las montañas de la Tramuntana. Son tres horas de caminata entre bellos parajes que propician conversaciones muy diferentes a las que se oyen en los clásicos eventos con bebidas y tentempiés. “Queremos crear un clima de confianza en el que uno pueda aprender de los demás sin sentir que está compitiendo con ellos”, explica Gerry Haag. Son encuentros, en definitiva, que pretenden ser fuente de inspiración.

Como innovadores que son los tres, tienen planes para el futuro. “Ahora estamos buscando una finca bonita cerca de Palma que podamos alquilar a un precio razonable para ofrecer espacios para el cotrabajo”, anuncia Roschig. “Así la gente puede trabajar y conversar con otros en un ambiente de familiaridad”. Han previsto que el edificio luego también pueda usarse para cursos de formación y eventos corporativos. Al fin y al cabo, en algún momento, Mallorca Startups también tendría que empezar a generar ingresos.

Por otra parte, están pensando en colaborar con la cadena Fibonacci. Fieles a sus objetivos, ¿por qué no ofrecer lugar para el cotrabajo, y tal vez también salas de reunión, en un estiloso café? Ahí también se podría alquilar un sitio para trabajar de modo regular o a tiempo parcial. Huelga decir que tendría toda la tecnología necesaria, como una perfecta conexión wifi.

De hecho, los espacios para el cotrabajo están empezando a proliferar, también en Mallorca, sobre todo ahora que se está animando el panorama entre las empresas emergentes. Los tres impulsores de este proyecto coinciden en afirmar que en la isla se está empezando a desarrollar un auténtico ecosistema start-up.

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