Famosos coleccionistas de arte compran casa en Alaró

Ella es una supermodelo y él un hombre de negocios... ¿Qué les hizo querer trasladarse a Mallorca?

Manhattan, Nueva York: rápido, urbano, desarrollado. Alaró, Mallorca: lento, rural, virgen. La ciudad que nunca duerme, frente al pueblo que duerme todas las tardes. Cuando Drew Aaron y Hana Soukupová buscaban un nuevo lugar para poder relajarse, éstas fueron las cualidades exactas que les llevaron a comprar una casa en Mallorca.

Como miembros de la alta sociedad de Manhattan, Drew y Hana han asistido a los eventos más exclusivos de Nueva York, así como a acontecimientos culturales, las mejores fiestas y estrenos cinematográficos. Tras 15 años en el epicentro de la vida urbana del s. XXI, este matrimonio de nacionalidad americana y checa ha tenido suficiente.

Del mismo modo que les sucede a las parejas de todo el mundo, independientemente de su posición e influencia en la sociedad, la llegada de un niño hizo que se replantearan lo que era verdaderamente importante para ellos. El deseo de algo mejor para su hijo tuvo un papel muy importante a la hora de elegir Mallorca – lugar que describen como un paraíso seguro y un parque natural para los niños.

“Al igual que Drew, yo me crié rodeada de naturaleza” dice Hana, “y ambos queríamos ofrecer algo más especial a nuestros hijos”.

A todo esto se suma el hecho de que, tras haber vivido inviernos muy fríos en Nueva York, el pasado mes de enero la ciudad quedó cubierta por casi un metro de nieve.

“Cuando empezamos a buscar otros lugares para vivir, nos planteamos California, Costa Rica y Australia” dice Drew. “Ya habíamos estado muchas veces en Mallorca y la isla cumplía con todos nuestros requisitos”.

“Vivir en Mallorca también suponía estar más cerca de mis padres, que viven a tan sólo dos horas de viaje de aquí. Y es que este lugar es tan bonito… Además, su ubicación también está genial para cuando vuelva a trabajar, ya que puedo atender fácilmente llamadas de última hora para estar en Paris, Londres o Milán al día siguiente”, añade Hana.

En junio de 2016 Hana dará a luz a su segundo hijo y, a pesar de estar algo cansada, irradia salud a lo largo de nuestra entrevista. Su delicado rostro con rasgos fuertes no tiene más maquillaje que un poco de brillo de labios, lo cual permite ver claramente que es una belleza natural. Son tantas las grandes marcas con las que ha trabajado que no podemos enumerar todas aquí, pero algunas son: Gucci, Versace, Dior, Bulgari.

Se conocieron a principios de 2006 y desde el primer momento ya tenían muchas cosas en común, como su gran passion por el arte contemporáneo y su gran admiración por artistas como Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat. Un tiempo después y como si el destino lo hubiera querido, se encontraron en los Hamptons y sus vecinos de al lado eran los mayores comerciantes de arte privado del mundo, los cuales pronto se convirtieron en sus buenos amigos y asesores. Por otro lado, mediante el trato con grandes coleccionistas de obras de Warhol, Richard Prince, Hirst y Christopher Wool entre otros artistas contemporáneos, Hana y Drew adquirieron una visión única y privilegiada mientras que aprendían de tales referentes del mundo del arte.

A lo largo del tiempo se han ido convirtiendo en expertos coleccionistas, al mismo tiempo que han ido ampliando aún más sus conocimientos y disfrutando del arte como un modo de inversión. Sus preferencias se decantan por los artistas ya mencionados Warhol y Basquiat, así como por Hirst, Christopher Wool y Gursky; maestros modernos cuyas obras pueden llegar a costar millones.

Pero… ¿qué hay del panorama artístico español? La pareja ha estado indagando en muchas de las mejores galerías de Palma y les ha encantado la Galería Pelaires, que pertenece a la familia Pinya. Federico Pinya o Fede, como ellos le llaman, es su persona de contacto en la galería y no sólo se ha convertido en un buen amigo para ellos, sino que también les ha mostrado la genialidad del artista catalán Jordi Alcaraz, al cual admiran tanto que han adquirido cinco de sus obras más importantes. En la actualidad, ambos comisarian varias obras contemporáneas mallorquinas y españolas, tanto en su nueva casa como en la oficina.

La otra debilidad de la familia son los animales: tienen tres bulldogs franceses, cuatro ovejas y han adoptado dos burros (Charlie y Kirby). Hana se crió en un modesto apartamento de la República Checa y su familia siempre socorría a animales sin hogar: si encontraban a un animal con cualquier tipo de herida, lo llevaban a casa y lo cuidaban hasta que sanara.

Ahora su estilo de vida actual no podría distar más del que llevaran antaño en la Gran Manzana: su gran finca es todo lo opuesto a su estilizado apartamento en la Trump Tower, donde se hicieron famosos por su predilección de colgar obras de arte originales en las zonas comunes, cuando se quedaron sin espacio en las paredes de su propia casa.
Describen su casa de Alaró como “una auténtica joya – una casa muy especial”

“A mi me gustan las vistas al mar, pero mi mujer quería vivir en la montaña, igual que cuando vivía en la República Checa. Por eso también quería que nuestros hijos vivieran la misma experiencia aquí, en Mallorca. Ya sabes el dicho: mujer feliz, vida feliz”, sonríe Drew. Tras haber visto más de 30 casas en Santa María, Valldemossa y Bunyola, la pareja decidió comprar la propiedad de Alaró en cuanto la vió.

Después de haber vivido en la frenética ciudad de Nueva York, la familia ha encontrado el lugar perfecto para disfrutar de una vida más tranquila y con nuevos valores.

“Enseguida nos sentimos atraídos por Alaró”, dice Hana, “me encanta este paisaje”. A Hana le apasiona lo ecológico y siempre prefiere comprar alimentos locales, por lo que hace la compra en el supermercado ecológico, Véritas, en Palma y en otro pequeño comercio “escondido entre las callejuelas” de Inca.

Para Aaron y Soukupová, la vida en Mallorca está repleta de momentos en familia y movimientos relacionados con el arte, el diseño y las finanzas. Lionsgate Capital se está consolidando rápidamente como una empresa líder en la intermediación hipotecaria en Mallorca, a medida que sus clientes se benefician de las ventajas de recibir un asesoramiento experto para invertir en obras de arte. Aquí tienen mucho de lo que ocuparse pero… ¿echan de menos el dinamismo de Nueva York en algún momento?

“Nos encanta Nueva York”, afirma Hana, que está a la espera de dar los primeros pasos de vuelta al trabajo, tras el nacimiento de su hija. Del mismo modo, Drew aún participa de un modo activo en su empresa global de suministro y distribución de papel, al mismo tiempo que sigue haciendo realidad su pasión por el arte con The Aaron Gallery en Nueva York. También conservan su casa de Greenwich (Connecticut), donde acaban de finalizar una amplia reforma de una propiedad histórica de gran importancia.

Es en esos momentos especiales, como cuando ven a su hijo pequeño empezando a hablar en español y dando de comer a los burros; momentos que en Manhattan – por muchos atractivos que tenga – no podrían haber vivido, es cuando Hana y Drew saben que han tomado la decisión acertada.

Al igual que los artistas cuyos trabajos admiran, Hana y Drew dominan perfectamente su propio arte: llevar un estilo de vida mediterráneo, con todo el color, ímpetu y la diversidad que ello implica.

“Es la verdadera España y nos encanta”. Así concluye nuestra entrevista en un Alaró auténtico: un lugar único en Mallorca.