Mallorca, un microcosmos Mediterráneo

Mallorca reúne el estilo de vida Mediterráneo al que muchas personas acuden

La isla, que el año pasado experimentó un aumento del 35% en la venta de propiedades, sin duda se ha convertido en uno de los lugares más atractivos del Mediterráneo para aquellos que quieren reubicarse o comprar una segunda vivienda. Y no hace falta indagar mucho para entender el porqué.

Atrás han quedado los días en que muchos asociaban la isla con hoteles anticuados y desagradables complejos turísticos de fiesta. Una imagen que está siendo constantemente erosionada por multitud de proyectos de reforma, construcción y desarrollo de alto nivel, logrando que compradores potenciales se sientan cada vez más atraídos por la isla y el estilo de vida mediterráneo que ofrece.

Y es que Mallorca es de muchas formas un microcosmos de todo lo mediterráneo, un crisol de influencias norteafricanas y paneuropeas que unidas han dado lugar a una isla única y esencialmente mediterránea.
A pesar de que las Islas Baleares estén consideradas como parte de los “Países Catalanes” y de que el mallorquín sea una variedad lingüística del catalán, en Mallorca no existe un sentimiento independentista tan fuerte como el que se ha visto últimamente en la península. No cabe duda de que los mallorquines sienten un profundo orgullo por su tierra y tienen un gran sentido de pertenencia a Baleares, pero con una mentalidad más abierta que ha fomentado un ambiente realmente acogedor y cosmopolita en la isla.

El Mediterráneo es sinónimo de sol y, como es de esperar, Mallorca no es una excepción. De hecho, incluso ofrece una ventaja única frente al resto de las Islas Baleares: la Serra de Tramuntana, que en realidad protege gran parte de la isla de las peores condiciones climáticas del invierno. Además, los cielos despejados (junto con su positivo impacto en el estado de ánimo) no son el único atractivo, sino también el hecho de poder realizar más actividades en el exterior gracias al magnífico clima. Cenas al aire libre, paseos nocturnos, senderismo… todo un mundo de actividades al aire libre se hace posible cuando el sol brilla y, ¡en Mallorca esto sucede unos 300 días al año!

Como ya se ha comentado anteriormente, el estilo de vida mediterráneo se define en gran medida por sus costumbres alimentarias; y Mallorca no se queda atrás en cuanto a gastronomía precisamente. Toda la isla cuenta con un sinfín de restaurantes donde se puede disfrutar de la auténtica cocina mallorquina y mediterránea. Son cada vez más los restaurantes que ofrecen menús elaborados a partir de ingredientes locales de temporada y, si lo deseas, en muchos también podrás acompañar tu comida con vino de uno de los más de 70 viñedos y bodegas locales.

En cuanto al producto local, en la isla se elaboran decenas de aceites de oliva, así como una gran variedad de productos autóctonos, que incluyen desde la famosa almendra mallorquina hasta todo tipo de frutas y verduras. El municipio de Sóller en particular puede reivindicar dos de los alimentos más destacados: la gamba de Sóller, que es considerada por los chefs como una de las mejores del mundo, y las naranjas de Sóller que, según la leyenda, eran las únicas que Luis XIV de Francia comía debido a su extraordinaria dulzura. No es de extrañar que las propiedades aquí sean de las más solicitadas de la isla.

Finalmente, si decides comprar una casa o mudarte a Mallorca, estarás optando por un lugar de carácter artístico, ya que, la promesa de un estilo de vida mediterráneo ha atraído a un gran número de artistas, incluyendo pintores, escritores, músicos y actores. No obstante, son muchos los profesionales de distintos sectores y nacionalidades que llegan a Mallorca para comenzar una nueva vida repleta de inspiración y empaparse de todo lo que implica una vida mediterránea en esta encantadora isla balear.
Y eso que ni siquiera hemos mencionado las playas…