La última entrevista con Cynthia Lennon

Conocida por sus ilustraciones, Cynthia Lennon cierra la puerta de los Beatles

Cynthia Lennon se hizo famosa en los 60 por ser la mujer de un Beatle, y su propio talento quedó eclipsado. Jan Edwards conoce más de cerca a esta ilustradora residente en Mallorca.

Todo comenzó con una bailarina. Con 11 años de edad, Cynthia Powell participó en un concurso de arte del periódico ‘Liverpool Echo’. “Dibujé una bailarina, la envié al concurso y gané una libra,” recuerda Cynthia. Asistió a un colegio de arte para niños a partir de los 12 años. A los 17 fue al Liverpool Art College (donde conoció a John Lennon). “Nunca he tenido un objetivo en la vida, aparte de querer hacer arte y sacar mis títulos. Pensaba hacer un curso en magisterio y hacerme profesora.”

Todo eso cambió cuando se quedó embarazada con el hijo de John. “Ya no quiero hablar más de los Beatles,” dice la autora de los libros ‘A Twist of Lennon’ y ‘John’. Estamos en su casa de Bendinat, donde sus ilustraciones están por todas partes: en las paredes, en la habitación que utiliza como estudio, y sobre las mesas para que las ojeemos. Entre ellas los diseños creados para textiles Vantona Viyella, y el embalaje del perfume que presentó en los 80: ‘Woman’.

Su medio favorito son los lápices de acuarela, en blanco y negro o sepia. “No soy pintora: soy ilustradora, artista lineal. Trabajo con las líneas.” A diferencia de muchos de los artistas que viven en Mallorca, le inspiran y le fascinan las personas, y no el paisaje. ¿Cuál es su obra más representativa?

“Esa es una pregunta difícil. Cuando tenía 40 años, estaba viviendo en el norte de Gales y una amiga mía, profesora en Wrexham College, me convenció para que volviese a estudiar. Todos los alumnos eran muy jóvenes y los profesores tenían mi edad. Fue mágico.” La experiencia le aportó libertad creativa y pudo aprender más. “En respuesta a tu pregunta, creo que los dibujos en blanco y negro que hice allí.” Sus ilustraciones de gatos en Cumbria (Cumbrian Cats) podrían fácilmente hacer de base para un libro de dibujos. Los dibujó en los 80, cuando vivía en Cumbria (tras su tercer divorcio) con Jim Christie y sus cinco gatos. “Uno de ellos lo habíamos rescatado de un cepo (uno específico que en inglés se llama un ‘gin trap’),” recuerda. El veterinario le enyesó las piernas y se recuperó pero el cepo le había arrancado parte de la cara. “Era verdaderamente feo, y le llamábamos GT, por ‘gin trap’… ¡o gin and tonic!” cuenta sonriente mientras se toma un sorbito de gin & tonic. “Llegó a formar parte de la familia.”

En 2002, Cynthia se casó por cuarta vez, con Noel Charles, propietario de un club nocturno, nativo de Barbados y, desde hacía mucho tiempo, amigo de su hijo. Julian Lennon les animó a que se mudasen de Normandía a Mallorca –donde él también buscaba casa- y vinieron a Bendinat.

Noel perdió la lucha contra el cáncer en marzo de 2013. Aunque ya hayan pasado 18 meses, el dolor que siente su viuda todavía es evidente, a pesar de que a veces se ríe con mucho entusiasmo. “El dolor nunca desaparece, cariño, eso es todo lo que puedo decir,” dice ella. “Hoy estoy contenta. Pero la alegría no es un estado eterno – puede durar media hora, una hora… dos horas. Ahora mismo estoy contenta.”

Cynthia ha tenido ayuda doméstica de una pareja de jóvenes ucranianos desde hace ya siete años. “Viven con su hijo al fondo del jardín,” dice ella, como sí de un cuento de hadas se tratara. “Cuando Noel estaba muy enfermo, Natalie y su marido Andreas eran como ángeles. Si Dios no viene, manda a alguien.” Es evidente que la pareja le tiene mucho cariño: su hijo, que este mes cumplirá seis años, se llama Julian. Cynthia plasmó el afecto que siente por ellos en un reciente dibujo de la familia.

“Cuando perdí a Noel, no me podía centrar en nada,” dice Cynthia. “Por eso hice el dibujo. Fue muy terapéutico. Me tranquilizó. Me hizo sentirme positiva.”

No aspira a ser una artista famosa: “Sólo a satisfacer mis ansias creativas y distraerme de muchas cosas.” Cree que el talento debe usarse siempre, sin importar el nivel de talento que se tiene. “He tenido todos esos años de formación, con muchas interrupciones.

Ahora, de repente y trágicamente, vuelvo a disponer de espacio para empezar de nuevo. Aunque sólo sea un dibujo que me salga del corazón, quiero que Noel se sienta orgulloso de mí; y quiero que Julian se sienta orgulloso de mí. La artista está volviendo a empezar de cero.