Victoria McManaman: Una mujer emprendedora

...y mucho más que la mujer de un futbolista.

Cuando con 18 años Victoria Edwards conoció a un joven alto, esbelto y con el cabello despeinado en un club de Liverpool, le gustó inmediatamente. Tan solo se lo pensó un poco mejor cuando se dio cuenta de que era uno de los mejores futbolistas jóvenes de Inglaterra. Sin embargo, finalmente Victoria tuvo una cita para ir al cine con Steven McManaman. En sus propias palabras, se “enamoró perdidamente de él” y, tras casarse con él, no solo se convirtió en su esposa, sino también en su compañera de vida, que no siempre es lo mismo.

Quince años más tarde estaba sentada con Victoria en la terraza de su casa con vistas a la Bahía de Palma, mientras su hija de dos años, Ella, jugaba alegremente por allí. Victoria es alta, tranquila, educada y guapa, con la reputación de tener una gran personalidad propia. Quizás no sea la típica esposa de futbolista que puedas tener en mente.

Victoria Edwards fue siempre una chica diez; se crio en el agradable barrio residencial de Mossley Hill en Liverpool, y estudió en el ilustre colegio de Belvedere Girls. Sus padres, ahora ya jubilados, llevaban el negocio familiar de impresión y edición. A menudo, las chicas que son inteligentes y atractivas al mismo tiempo suelen ser víctimas de acoso escolar.

Cuando le pregunté si realmente había disfrutado de la escuela, me dirigió una amplia y sabia sonrisa, como si ya supiera por donde iba: “Me encantó ir a la escuela”, afirmó enfáticamente. “Disfruté del arte dramático, del deporte, de todo, y las grandes amistades que hice en la escuela siguen siendo muy cercanas”.

Su pasión por el arte dramático y escénico puede haber influenciado en su elección por la carrera de Derecho, que estudió en la Universidad de Liverpool. Aparte de esto, la Sra. Edwards también hablaba alemán y francés, fue admitida en la oficina privada del juez de la Lincoln’s Inn de Londres como parte de su formación como abogada, y también pasó un año en la Universidad de Humboldt de Alemania, estudiando derecho alemán. Esta joven muchacha era verdaderamente una estudiante con un extraordinario desempeño. ¿Me preguntaba si quizá era una mujer motivada por sus pasiones? Volvió a reírse, y me dio un par de adjetivos reveladores: “Sí, creo que soy resuelta, decidida e independiente, pero todo ello son rasgos de un Virgo”. Ya tenemos una mujer típica: es una de las personas más avispadas que he conocido, ¡y todavía siente debilidad por el “delirio” de la astrología!

Victoria me contó una reveladora historia sobre cómo, después de jugar un partido de fútbol en Londres, Steven fue nombrado el mejor jugador, y todo el mundo le homenajeó después del partido. Por lo visto, esa noche Steven apareció en el pequeño apartamento de su residencia universitaria y se pasó toda la noche mecanografiando fastidiosamente con dos dedos dos encargos muy importantes, en lugar de irse de fiesta durante toda la noche en el West End. Eso es lo que yo llamo amor verdadero.

Cuando en 1999 Steven fue trasladado del Liverpool Football Club al ultra glamuroso Real Madrid – con su cuadra de galácticos – Victoria tomó una difícil decisión: decidió mudarse a Madrid para apoyar a Steven. Allí consiguió un trabajo en la Universidad de Madrid dando clases de derecho en inglés, aparcando su carrera personal como abogada. Si sus estudiantes le preguntaban a qué se dedicaba su marido, Victoria solía contestar: “Es fontanero”. Sin embargo, finalmente lo descubrieron: “Supongo que era algo inevitable”. Creo que disfrutó con el subterfugio.

No pasó mucho tiempo hasta que la inquieta Victoria combinó su trabajo de enseñanza con el establecimiento de una empresa de entretenimiento con una amiga, y utilizó su formidable inteligencia para mejorar y desarrollar la función hospitalaria empresarial sorprendentemente básica que tenía el Real Madrid. Se dio cuenta de que el Real Madrid no tenía una verdadera política para cuidar a sus costosas adquisiciones extranjeras, y describió cómo ella y otras mujeres y novias tenían que esperar fuera del campo de fútbol en “varias asquerosas jaulas de cerdo” para encontrarse con sus hombres multimillonarios después de un partido. Esta fue una experiencia de la que sacaría provecho en los próximos años.

A Victoria le encantaba España y todos los aspectos de vivir el estilo de vida continental, pero sabía que la vida como pareja de un futbolista siempre iba a ser transitoria. De hecho, cuando ella y Steven se casaron en Mallorca en el año 2003 en la catedral de Palma, sabían perfectamente que no formarían una familia hasta que acabase su carrera como futbolista.

En el momento de la última Copa Mundial de fútbol, a Victoria se le acercó una empresa de TV para hacer un programa sobre “las mujeres de los futbolistas” que, como en la actualidad, en ese entonces también era el centro de atención de un público fascinado. Como era de esperar, compuso una pieza equilibrada que igualaba los viajes, prendas de ropa y glamoroso estilo de vida con algunas de las realidades más prosaicas de la mujer de un futbolista: dar por sentado que te mudarás de un país a otro con a menudo escasa antelación; los verdaderos problemas con el idioma, con la soledad y con la educación de los hijos, y lidiar con tener una cámara en tu cara en todo momento. Pero el programa nunca se emitió: los productores habían querido retratar las compras, las aventuras amorosas, las quejas, y una vida completamente mimada, para que nosotros – la audiencia – sacudiésemos la cabeza a modo de indignación. La lección de todo esto es, por supuesto, nunca dejar que la verdad se interponga en el camino de una buena historia de estilo sensacionalista.

Steven es un hombre con recursos y, cuando su vida futbolística llegó a su fin, quiso hacer otras cosas. Tanto él como Victoria tenían otros intereses, ninguno de ellos se encuentra obsesionado con su vida anterior.

Ahora Victoria divide su tiempo entre Mallorca y el Reino Unido. Su hija Ella es aún un poco pequeña para ir al colegio, pero Victoria ya está sopesando las opciones en materia de su educación. ¿Debería ser aquí o en Inglaterra? Las escuelas internacionales de la isla, ¿podrán darle a Ella la amplia elección que se encuentra en Gran Bretaña? ¿Aprenderá castellano o catalán, y se centrará la educación en estos idiomas? Este es el tipo de preguntas que cualquier padre comprensivo se haría ante la educación de su hijo.

¿Qué te mantiene ocupada en la actualidad?, le pregunté. Levantó la cabeza, cerró los ojos y me dio un aluvión de proyectos que tiene en marcha en estos momentos. “Bueno, Steven y yo estamos, digamos, gestionando un proyecto de vivienda que hemos hecho construir en Cheshire. Yo he fundado una empresa que se especializa en la reubicación y gestión del estilo de vida de profesionales del deporte, y ahora mismo estoy trabajando con algunas colegas que son madres trabajadoras en el desarrollo de historias infantiles para la televisión”. El que despertó más mi curiosidad fue el de la empresa de reubicación. La intención de Victoria es la de hacer uso tanto de sus experiencias como de su talento para ayudar a los futbolistas y a sus familias recién trasladados a adaptarse a la vida en Inglaterra y a la Premier League. Con los clubs ingleses siendo completamente devorados por propietarios extranjeros mega ricos, creo que la Sra. McManaman estará realmente ocupada.

Victoria es una mujer adorable, en todos los sentidos de la palabra. También es muy discreta. Resulta frustrante, pero no tengo ninguna historia de fiestas impulsadas por el champán, ningún detalle de escandalosas compras, ni ningún cotilleo sobre quién está haciendo qué a quién… nothing, nada, nichts.