Judy Marks wife of Mr Nice

Cuando te casas con el traficante de drogas más querido por todos...

Judy Marks, antigua esposa del contrabandista preferido por todo el mundo Howard Marks (o señor Nice) está sentada en frente mía en una amplio sofá. Judy juega continuamente con un cigarro que nunca acaba de fumarse, y me observa con recelo ya que estaba teniendo problemas encendiendo mi grabadora. ¿Quieres que te eche una mano con esto? se reía. La señora Marks es realmente una clienta moderna pero luego resulta muy sorprendente. Aquí hay una mujer que ha pasado la mayoría de su vida esquivando a las autoridades en, por lo menos, cuatro continentes, gracias principalmente a la actividad de su marido “el negocio”.

“El Negocio” es el término que Judy y yo habíamos acordado para describir la masiva operación de intercambio de drogas que su marido llevaba ya casi por más de tres décadas. Él era ayudado y asistido por su elegante y chic esposa, con ferocidad intelectual y ojos azules, que le dejaron enamorado cuando tenía 27 años. Ella tenía 16. En el momento más álgido de su carrera, se decía que Howard estaba traficando con el 10% de la marihuana fumada en todo el mundo.

Hay una tentación muy grande de meterse en este negocio tan ilegal todavía. Así que, tenía Judy algún sentimiento de remordimiento o incluso sensación de pena por lo que hizo con su marido? “NO…para nada, fue muy excitante y no pienso que realmente haya nada de malo en el cannabis – era parte de la personalidad de Howard… él era increíblemente carismático. Horward podría haber llegado a ser cualquier cosa, ¡podría haber llegado a ser un director de banco! Uno corrupto por supuesto, ¡pero realmente cualquier cosa que hubiera querido ser! ¿Le sucedió alguna vez, me pregunté, necesitaba ella escapar de ese mundo? “Nunca”. Incidiendo en el tema de su papel en “El Negocio” dijo “solía hacer viajes para él de vez en cuando – y no soy tonta”.

Horward seguiría hasta pasar tres estancias en prisión; unas cuantas semanas en 1973 y de nuevo en 1980 en Brixton. Volvería en 1988 y estaría en prisión hasta 1995, después de esto su libro Mr. Nice ya estuvo escrito. Se convirtió en un personaje querido y el distribuidor de droga favorito, prácticamente un tesoro nacional, o como su esposa irónicamente observaba: “Le encantaba hablar de sí mismo y hacerse publicidad”.

Pero fue después de su estancia en Brixon cuando Judy empezó a notar una mayor diferencia en Howard. La razón de su ingreso en la prisión de Brixton fue por cooperar en una estafa, a través de la cual 15 toneladas de marihuana colombiana muy potente fueron pasadas a escondidas por Escocio. Con su credibilidad criminal, Mr. Nice cruzó caminos con algunos gangsters muy serios de Londres.

Judy emplaza muchos de sus problemas de pareja en esa época. Hasta aquel entonces “El Negocio” había operado de forma muy distinta. “Básicamente, nos creíamos graduados de universidad riéndonos – sabe?, diversión inocente, traficando con una droga que no debería haber sido ilegal”. Judy sigue firme cuando dice que Howard sólo traficó con hachís y, a pesar de que el mercado de la cocaína y la heroína era mucho más rentable, ella reivindicaba que él rechazó trabajar con ese tipo de drogas. Marks ha mantenido un sentido del humor muy seco y me contaba que Howard alardeaba de que “no era un ladrón violento, sino un pacífico traficante de drogas”. Este tipo de comportamiento ilusiorio es de una extraña incomodidad hoy en día!
¿Qué hay de la Sra. Marks? Le dio a Howard tres niños y pasó 18 meses en prisión por sus problemas, condenada como si ella estuviera al cargo de toda esta conspiración de criminalidad. Fue arrestada en 1988 aquí en Mallorca, y después de pasar algo de tiempo en “Palma Hilton” fue destinada en primer lugar a Madrid – lo que ella decía que le parecía bien, y luego a una prisión en Miami Florida, la cual odiaba. En este momento sus niños tenían 10 años, 7 años 18 meses. Estaban con la hermana de Judy y, para empeorar las cosas, el novio adicto a la heroína estaba abusando de la hermana. Sin duda, para Judy eran unos tiempos muy difíciles, lejos de esa inocencia y de los días llenos de diversión de Mr. Nice.

En este momento Judy me mira con una mirada de misterio en su rostro. “Él debería haber parado” – le avisé una y otra vez pero él era tan prepotente y estúpido.

Para ponerla de humor le pregunté sobre Mallorca, ya que a ella le encantaba la isla y se animaba cada vez más ya que visitaba con frecuencia Port D’Andratx y S’Arracó con amigos, alejada del mundo criminal. Vivieron durante algún tiempo en Sa Vileta y ella vive actualmente en un apartamento de Palma, rodeada de libros y una decoración hippy, si no supiera quién es hubiera pensado que era una escritora. De hecho, lo es – su biografía Mr. Nice y Mrs. Marks será publicada este mes y es una obra laboriosa que empezó desde sus ingresos en prisión. Durante el tiempo en el que escribía el libro se le diagnosticó cáncer de pecho. “Era muy aterrador – mi madre murió a causa de la misma enfermedad” Judy estuvo yendo a sesiones de radioterapia y curas. Ella es positiva pero está alarmada por la posible repercusión a largo plazo y se hace chequeos cada tres meses. Sonríe: “No tiende a acaparar la atención de mi mente” Es su palabra final en este asunto. Me gusta Judy Marks.

“¿Qué hay de las drogas” Pregunto. Judy Responde: “Deberían ser todas legalizadas y controladas – así se eliminaría el beneficio y la corrupción, y entonces los gobiernos puede que pudieran controlarlas, sino no lo harán…Es tan simple como eso”. “Pero seguramente ayudaste, de forma bastante significante, a hacer de la marihuana particularmente tanto aceptable socialmente como glamurosa? Protesto. “De acuerdo, pero el hachís con el que traficábamos no eran tan fuertes como la “skunk” que hay hoy en el mercado y le está dando a los niños unos problemas psicológicos enormes”, contesta. Quizás fue lo mejor haber dejado nuestro debate sin resolución.

Judy parece contenta y feliz, ella y Howard tienen tres niños juntos, el más joven Patrick es un estudiante y vive con ella actualmente. Francesca se graduó en la carrera de Filosofía en el colegio Trinity de Dublin y da clases en Barcelona. El mayor del clan Marks, Ambar, es, de alguna manera, un abogado criminal que ejerce en Londres. Como su madre, Amber escribe. Ella trabaja actualmente en un libro sobre la vigilancia estatal y el impacto que tiene en la sociedad moderna. ¡Parece que la manzana no cae muy lejos del árbol en ese aspecto! Ya que para Judy, le gustaría escribir más, me dice que quiere escribir sobre sus épocas en prisión y me dice que tiene unas cuantas ideas para una novela de crimen. Ojalá lo haga!

„Mr Nice and Mrs Marks – Adventures with Howard“ por Judy Marks, publicado por Ebury Press.